
En 1711, el rey João V, lujurioso y libertino, decidió dar la espalda a su vida ociosa y se encomendó a Dios para que le concediera un heredero. A cambio, prometió construirle el más grande de los palacios de todo su reino. Cincuenta y dos mil obreros trabajaron noche y día durante trece largos años para construir este gigantesco edificio, que contiene un convento, un palacio y una basílica.
La biblioteca es una de las más colosales de toda Europa. En sus dos plantas reune 40.000 volúmenes encuadernados en piel pacientemente por los franciscanos. Los libros están fechados entre los siglos XIV y XIX. Lo más curioso es que, antiguamente, sus cuidadores introdujeron murciélagos en la biblioteca. ¿Por qué? Para acabar con los insectos que devoraban el papel.